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Cerrajero en Murcia

Cocheras, portales y persianas con motor: averías e instalación

Cerrajero ante la puerta de una vivienda con fachada ocre y limonero, en la Región de Murcia

La cochera que no hace caso al mando con el coche dentro, el portal de la finca que se queda abierto porque el imán ya no agarra, la persiana del dormitorio parada a mitad de recorrido. Reparamos el automatismo o lo cambiamos por uno nuevo, con el presupuesto antes de empezar.

El recorrido de un encargo de automatismos y motores

Estuche de herramientas de cerrajero sobre un banco de ladrillo
  1. Primero, tu llamada

    Por teléfono o WhatsApp: dónde estás, qué puerta, llave o vehículo, y si queda alguien dentro.

  2. Precio dicho de antemano

    Vemos la cerradura y, antes de tocarla, te decimos cuánto costará; con esa cifra decides tú si seguimos.

  3. Demuestras que es tuyo

    Al llegar pedimos el DNI o un papel que pruebe que vives allí o que el coche te pertenece.

  4. Abrimos con mimo

    Empezamos por las técnicas que no rompen nada y, al acabar, te dejamos la factura del trabajo.

Lo que nos toca arreglar en la región

  • Cocheras de casas bajas, adosados y casas de campo, basculantes o seccionales, que no abren, no cierran o se paran a medias.
  • Cancelas con motor de chalets y urbanizaciones que dejan de obedecer al mando o se abren solas.
  • Portales de finca con electroimán, abrepuertas o cierrapuertas que ya no retienen la puerta o la cierran de golpe.
  • Persianas eléctricas de viviendas y locales que no suben, no bajan o se detienen antes de tiempo.
  • Puertas correderas de cristal de comercios, clínicas y oficinas que no detectan a quien entra o se quedan bloqueadas.

Cuando la cochera no obedece al mando

Lo primero es saber si falla el mando o la puerta. Si con el pulsador de llave abre y con el mando no, casi siempre es la pila o un mando que se ha desprogramado. Si tampoco responde al pulsador, el problema está en la corriente, en el cuadro de maniobra o en el propio motor. Y si la puerta arranca y se vuelve atrás, mira las fotocélulas: en una cochera que da a un carril, el polvo y los mosquitos las tapan más de lo que parece.

Seccionales y basculantes: lo que no se toca

En una seccional, el peso de la puerta lo sujetan unos muelles y unos cables que se enrollan en tambores; el motor solo la empuja. Si un cable se ha salido o un muelle se ha partido, la puerta baja torcida o el motor no puede con ella, y seguir dándole al mando lo empeora. En una basculante, el equilibrio lo ponen los contrapesos o los muelles laterales. En las dos, los muelles están cargados: cambiarlos es trabajo nuestro y nunca de un apaño con cuerdas o con el coche.

Si toca puerta nueva, montamos la seccional completa: para la cochera de casa, para una nave o un almacén del polígono y también con puerta peatonal incorporada, para entrar a pie sin abrirla entera.

Motores al raso: sol, calima y heladas

El motor de una cancela no tiene techo: aguanta el sol de agosto, el relente del invierno y alguna tormenta de las que encharcan el campo. Con calima, la tierra fina se cuela en la cremallera y en las guías; en el Campo de Cartagena y en la costa, la humedad salina alcanza la placa del cuadro; y en el Altiplano y el Noroeste, las heladas espesan la grasa. Por eso montamos motores exteriores estancos frente a la lluvia y al agua de riego, con la caja del cuadro bien cerrada y las entradas de cable selladas.

El portal de la finca: imán, muelle y pulsador

Cada vez más fincas cierran el portal con un electroimán: mientras le llega corriente, sujeta la puerta; cuando alguien abre desde el portero automático o pulsa el botón de salida, la suelta. Si no la suelta, revisamos el pulsador, la fuente de alimentación y el temporizador. Si no la sujeta, casi siempre la placa ha dejado de asentar porque la puerta ha cedido.

Si en la finca hay vecinos mayores, carritos o sillas de ruedas, el portal puede abrirse solo con un muelle automático, que es un operador colocado sobre el dintel de la puerta batiente: un brazo articulado la abre y la vuelve a cerrar. Para la cancela peatonal de una urbanización está el muelle a motor exterior, que se ancla al pilar y mueve la puerta mediante un brazo con carril. Lo acompañan un cerradero eléctrico, un lector para los vecinos y un destellante de aviso, y todo el equipo aguanta a la intemperie. Las llaves del portal y el amaestramiento los vemos en cerrajería para comunidades.

Persianas eléctricas y puertas de cristal

En verano, las persianas de casa suben y bajan muchas veces al día. Su motor va escondido dentro del eje y lleva una protección que lo para si se calienta: si tras varias maniobras seguidas no responde, deja que se enfríe antes de dar por hecha la avería. Si sigue parada, puede ser el interruptor, el motor o una lama montada en la guía. Las persianas de cinta de toda la vida también se pueden motorizar.

En comercios y oficinas, la puerta corredera de cristal se abre cuando el detector ve a alguien. Si no detecta, si se abre sin motivo o si se queda bloqueada, revisamos el detector, el selector de funciones, la correa y los carros; y si se ha roto un vidrio, lo cambiamos sin tocar el motor.

Con el coche dentro de la cochera

  • No empujes la puerta con el coche ni a mano mientras el motor la tenga sujeta.
  • Quita la corriente al motor si suena pero no mueve la puerta.
  • Usa el desbloqueo del motor o del carro del techo solo con la puerta quieta; si es una seccional con un cable suelto, no la desbloquees y llámanos.
  • Limpia las fotocélulas con un trapo seco si la puerta se para al cerrar.

Reparar el motor o montar uno nuevo

Si la puerta está sana, lo normal es cambiar la pieza que falla: un mando, una fotocélula, la placa del cuadro, un piñón o el motor de la persiana. Cuando el motor es tan antiguo que no tiene recambio, o la cochera se usa ahora mucho más que antes, te proponemos sustituirlo. Y si quieres motorizar una cochera, una cancela o una persiana que hoy mueves a mano, primero comprobamos que la hoja corre bien y está equilibrada.

Con el motor nuevo, o con el que ya tienes, te ofrecemos extras: batería de respaldo, por si hay un apagón y necesitas abrir la cochera; bandas de seguridad en la puerta; un programador horario; y mandos multicanal, que manejan cochera y cancela desde el mismo mando. La cerradura y las guías de un cierre metálico las tienes en cierres metálicos y cocheras.

Para preparar el aviso

Cuéntanos el municipio y la pedanía o la urbanización, qué puerta es, si está abierta, cerrada o a medias, y qué hace cuando le das al mando; un vídeo del fallo nos dice mucho. En una finca o un garaje comunitario, quien encarga es la presidencia o la administración, y facturamos a la comunidad. Atendemos averías las 24 horas, también en verano y en fiestas, y al terminar te dejamos factura y garantía por escrito.

Automatismos y motores: cuéntanos qué te pasa

Preguntas frecuentes

¿Podéis poner motor a la cochera de toda la vida?

Casi siempre. Antes comprobamos que suba y baje bien a mano: si roza o va desequilibrada, primero se ajusta y después se coloca el motor.

El mando ya no abre aunque le he cambiado la pila, ¿qué falla?

Puede que se haya desprogramado o que el receptor ya no lo reconozca. Si con otro mando o con el pulsador tampoco abre, el fallo está en la puerta y conviene revisarla.

La persiana eléctrica se para antes de llegar arriba, ¿tiene arreglo?

Sí. Suele ser un final de carrera desajustado o una lama que roza en la guía; se regula o se cambia la pieza sin tocar el resto.

¿Atendéis de madrugada si el coche se ha quedado dentro?

Sí, a cualquier hora. Mientras tanto, no fuerces la puerta: con el desbloqueo bien hecho, muchas veces puedes sacar el coche sin esperar.

Otros servicios

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Sobre automatismos y motores te respondemos con calma: qué haremos, cómo quedamos contigo y que el presupuesto lo tendrás antes de empezar.

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